Sobre el Proyecto de Ley que modifica y fortalece Ley 1221 de 2008, Ley de Teletrabajo en Colombia


Con ocasión del Día Internacional del Teletrabajo que celebramos este 16 de septiembre, vale la pena echar un vistazo al proyecto de Ley que se radicó en el pasado mes de julio en el Congreso Nacional “Por medio del cual se modifica y fortalece la ley 1221 de 2008, se fomenta el trabajo en casa bajo el teletrabajo, la conciliación de la vida laboral y familiar, y se dictan otras disposiciones – Ley de Fortalecimiento al Teletrabajo.”. Este proyecto se hace muy atractivo especialmente en estos momentos, dada la experiencia que está teniendo el país aplicando el Trabajo en Casa con uso de las tecnologías de manera transitoria, como medida para facilitar el aislamiento preventivo con ocasión de la pandemia del COVID-19.


Sobre el Trabajo en Casa, hemos conocido por distintas fuentes las quejas de los empleados por que se han extendido las jornadas laborales, se cita a reuniones constantemente que algunas veces se alargan o se cruzan, hay comunicaciones simultáneas a través de chats y llamadas, y principalmente, sobre el sentido de urgencia que se está imprimiendo a los requerimientos, con solicitudes tanto en las noches como los fines de semana. Todo esto ha generado un alto nivel de estrés y mucho cansancio, lo que al final, ha terminado afectando negativamente la calidad de vida de los trabajadores, su salud, el balance en su vida personal/laboral, además de su productividad; aspectos que son la bandera de los beneficios del Teletrabajo bien manejado.


Es de entender, que al principio de la pandemia muchas organizaciones y empleados tuvieran que asumir el cambio sin digitalización de los procesos que manejan, ni estar preparados; y que esta contingencia, requirió un trabajo extra y grandes esfuerzos por parte de muchos de nosotros para hacer frente al momento. En parte gracias al Trabajo en Casa, se pudo dar continuidad a los servicios a la comunidad y mantener vivos en lo posible los negocios además de los empleos; sin embargo, ya hace varios meses se ha debido normalizar un ritmo de trabajo adecuado, con hábitos laborales saludables y eficientes en estas condiciones.


El proyecto de ley al que me refiero, precisamente promueve que el Trabajo en Casa se realice bajo la modalidad de Teletrabajo que se encuentra legislado por la Ley 1221 de 2008 en nuestro país y en varios de sus apartes, busca controlar el riesgo de las malas prácticas gerenciales que se han visto en estos tiempos así: “La asignación de tareas para los teletrabajadores deberá hacerse de manera que se garantice su derecho a contar con un descanso de carácter creativo, recreativo y cultural. Y con lo que siempre prime conservar la conciliación entre la vida familiar y laboral del teletrabajador”.


Así mismo y de manera más drástica, en el proyecto se menciona “El Ministerio del Trabajo adelantará vigilancia, seguimiento y control especial para garantizar que los teletrabajadores no sean sometidos a cargas excesivas de trabajo y se protejan todos sus derechos. En todo caso, queda prohibido que el empleador contacte al trabajador en horarios fuera de la jornada laboral definida”; medida muy difícil de cumplir, ya que todos sabemos que hay momentos en los cuales se presentan urgencias reales que debemos atender si somos trabajadores responsables y comprometidos con nuestra labor y empleadores. Lo importante en este caso, sería validar que tan frecuentes son estas solicitudes, si realmente ameritan la urgencia o realización de las actividades por fuera del horario y si se ha realizado una revisión de los procesos y de la planeación del trabajo, con el fin de evitar su ocurrencia.


El proyecto mantiene el sentido de igualdad en los derechos y deberes entre los trabajadores presenciales y los teletrabajadores y especifica que, si bien el empleador debe garantizar los implementos de trabajo, podrá llegar a un acuerdo con el empleado para que este los suministre en parte, después de haber verificado su idoneidad; aclaración que no estaba contenida en la ley vigente. Así mismo, menciona el reconocimiento de una compensación por el incremento en los gastos de servicios que tiene el empleado en su casa, aspecto favorable que ya se viene aplicando en muchas organizaciones, pero no en todas.

Encuentro importante la propuesta sobre el cumplimiento de unas metas de número de teletrabajadores en las entidades públicas, ya que el último estudio de penetración del Teletrabajo en el sector, realizado por el Ministerio Tic con el apoyo del Centro Nacional de Consultoría en diciembre de 2019, nos indica que, si bien en los últimos 6 años pasamos de un 13% a un 38% del total de entidades aplicando el Teletrabajo, el número de teletrabajadores se redujo en un 50%, siendo en promedio 13 funcionarios por entidad, que es muy bajo. Respecto a esto, considero que el Trabajo en Casa debe constituirse en un impulsor para subir fácilmente estas cifras, por supuesto a través de la adecuada implementación del modelo.


Por último, quisiera resaltar tres elementos como sugerencias para revisar en la propuesta que presentan las congresistas: primero se refieren reiteradamente a que el teletrabajo es desde la casa y esto no es así, el teletrabajo puede desarrollarse desde muchos lugares; segundo, sugiero incluir a las ARLs como actores relevantes en la Red Nacional de Fomento al Teletrabajo ; y por último, elCAPÍTULO III Fomento de la Conciliación de la Vida Familiar y Laboral Artículo 19º. Política Pública de la Conciliación de la Vida Familiar y Laboral” aunque me parece muy interesante y valioso, considero que no debe circunscribirse a esta Ley, sino a la legislación laboral en general, ya que los trabajadores presenciales requieren de estas medidas igualmente, aunque es claro que el Teletrabajo contribuye significativamente a los objetivos que se plantean en esta política.

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